Por fin soy el jefe…



Finalmente has conseguido ese ascenso que esperabas y ahora pasas a tener más responsabilidades y lo más importante, a tener gente a tu cargo. Bueno, tranquilo(a) aquí te dejo varios consejos que te pueden ayudar desde el primer día como jefe.Primero que nada prepara un breve discurso para tus nuevos subordinados en donde expongas tus impresiones actuales y tus objetivos. Pero antes de dar el “discurso” debes tomar en cuenta varias cosas. Escoge bien la ropa para ese día, pues todos te mirarán y se fijarán primero en lo que llevas puesto y luego te prestarán atención. No uses prendas ni complementos que distraigan (y si eres mujer no te maquilles en exceso). Usa ropa de color gris o azul si es posible, en todo caso usa algo oscuro, las prendas o accesorios de colores déjalas para días en donde no tengas que hablar en público.Recuerda que un jefe no es sólo el título, también es la imagen y la presencia, nadie te verá como jefe(a) si no lo pareces, así que pon de tu parte para que se note la diferencia usando ropa más formal ese día pues será fundamental para ti (y si eres mujer reduce los escotes).

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No serás el/la jefe(a) hasta que no seas el/la líder…Eso quiere decir que primero deberás convencerlos de que estás allí para colaborar y ayudarlos en sus tareas, no para causarles (más) problemas. Debes convencerlos que serás de ayuda y de que estarás siempre disponible para lo que necesiten en la medida de tus posibilidades, esto lo debes decir convencido(a) de verdad, pues un jefe no es sólo mandar, sino también resolver problemas, “apagar fuegos” y apoyar a tu gente.

El discurso deberá darse con un tono de voz plano, sin sobresaltos en la dicción y sin cambios de velocidad al hablar, evitando muletillas como: Ok, este, sabes, entonces…etc. Utiliza una expresión de semi-sonrisa (ni seria, ni feliz), ensaya en el espejo hacer una media sonrisa mientras hablas, recuerda que el 80% de lo que decimos lo decimos con nuestra postura y gestos…No cruces los brazos ni te los pongas detrás, más bien juega con un bolígrafo u otro objeto en tus manos y utilízalas para hacer énfasis sólo cuando sea necesario. Aunque suene extraño y para tener resultados en la imagen hay que fingir y “disfrazarse” de jefe desde el primer día, tus subordinados lo notarán (a mi me ha funcionado siempre bien).

El llevar algo en la mano (un bolígrafo es lo mejor), ayuda a calmar los nervios y a no exagerar en la gesticulación…Puedes también hacer un listado de los temas que quieres tratar durante el discurso en un papel pequeño e ir leyendo a medida que vas tocando los temas. Nadie se acuerda de todo, así que una hojita te ayudará a saltar de tema en tema sin problemas.

Cuando hables centra la vista en una persona y luego ve recorriendo las caras del resto poco a poco mientras hablas, hasta llegar de nuevo al centro y así sucesivamente. No te fijes en sus expresiones ni te dejes distraer, si alguien te interrumpe, interrúmpelo tú y amablemente dile que se esté tranquilo, que ya vas a contestar las preguntas y que por favor te deje terminar la idea. Luego al terminar la idea pregunta tú si alguien tiene dudas.

A continuación varios consejos puntuales:

- Puedes decir cosas como: “que fue para ti una sorpresa que te hayan escogido para el puesto y que si la empresa lo ha decidido así entonces tu sientes ahora un mayor compromiso por la confianza depositada en ti, lo que te obliga a esforzarte aún más por cumplir con las metas fijadas y las expectativas que tienen de ti tus jefes”…o algo así…

- Luego habla sobre la situación del departamento y de las cosas que sabes que van bien o mal, también en donde crees que “hay oportunidades de mejora” (esto se dice en lugar de “hay problemas”). Di que estás al tanto de la situación y que la empresa está preocupada por (cualquier cosa que no esté funcionando del todo bien) y que está entre tus planes resolverlo.

- No menciones la palabra “cambio” ni digas que quieres cambiar cosas (aunque pretendas hacerlo), pues generarás resistencia hacia ti y tus ideas desde el inicio.

- Prepara un breve plan de acción con las medidas que crees se deben implementar de inmediato, las de mediano plazo y las de largo plazo y exponlas sutilmente.

- Di que cuentas con todos ellos y que sabes que conforman un buen equipo (aunque no sea verdad) y que como responsable del departamento, estás consciente de que necesitarás la ayuda individual de algunos de ellos (sin decir quienes) para entender mejor algunos aspectos y que su experiencia será de mucho valor para tu gestión.

- Pregunta si alguno tiene dudas y respóndelas pero con cautela y sin precisar. Mejor responder posponiendo la verdadera respuesta a estas preguntas iniciales (de forma diplomática), pues el hecho responderlas te podrían causar problemas tomando en cuenta que recibes un departamento del que te falta saber algunas cosas.

- Por último trata de cerrar el discurso con algo de humor, para liberar un poco la tensión del momento y sobretodo para que se retiren con una sonrisa, eso los liberará un poco del stress de tener un nuevo jefe.

Si deseas aportar algo a este tema, deja tus comentarios.


 
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3 comentarios en «Por fin soy el jefe…»

  1. Anónimo

    Como mujer no doy crédito a lo que leo. Estupefacta de que escote y dirección de equipos vayan de la mano.
    Así nos va. Cuello vuelto y bigote.

  2. Senior Manager:

    Hola Anónima.
    Tranquila mi sugerencia es que vaya sin escote sólo ese día…Por aquello de que la primera impresión es fundamental y no hay segundas oportunidades para dar una primera impresión…ya tendrá tiempo de ponerse luego lo que quiera…Suena extraño, pero en las multinacionales hay cosas que son difíciles de cambiar.
    Saludos

  3. Anónimo

    Me parece una nota muy interesante, soy jòven (25 años) y estoy por acceder a una jefatura de producciòn y estos consejos me dejan mas tranquilo para afrontar el rol de "NUEVO JEFE".

    Slds

@SeniorManager