¿Por qué son tan diferentes los sindicatos a donde quiera que vamos? (Parte I)

Si el fin de los sindicatos es proteger y defender los derechos de los trabajadores mientras se buscan mejoras en aras de optimizar el ambiente laboral. (Que alguien me corrija si no es éste).

¿Por qué la mayoría de los empleados no estamos tan convencidos de ello?

Y si esta supuesta función sindical es tan objetiva y nada ambigua….entonces ¿Por qué existen tantas diferencias de forma y de fondo en las diferentes organizaciones sindicales a nivel mundial? y/ó ¿Por que hay países en donde no existen los sindicatos? … ¿Será que no hacen falta?

...Hasta ahora no he escuchado que nadie se haya “muerto o herido” por falta de sindicalización.

Retomando lo que había expuesto ya en un reciente post de JAM he decidido volver a este tema para ampliarlo y exponer las abismales diferencias que podemos encontrar en diferentes movimientos sindicales con sólo ir a otro país. Pues existe un entramado sindical muy distinto dependiendo de donde estamos, pudiendo incluso llegar a ser oscuro y muy peligroso en algunas partes del mundo. Tal vez les sirva como punto de comparación y entonces poder concluir si en el país en donde vivimos hemos tenido suerte (ó no) en relación a este tema.
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Aún no dejan de sorprenderme las irregularidades y la corrupción que he encontrado tanto en la gestión como en la organización dentro de los diferentes gremios sindicales a nivel internacional. Como contraste, he evidenciado que los trabajadores de cada país ven a sus sindicatos de una forma muy diferente de acuerdo a la cultura sindical del mismo, aspecto muy curioso y nada subjetivo.

He de aclarar que he tratado con sindicatos y sindicalistas en empresas multinacionales de cuatro países diferentes en dos continentes y les puedo decir, que es precisamente en las grandes empresas en donde se evidencia con mayor claridad la fuerza y la influencia que tienen estas organizaciones.

En este primer post reseñaré a los sindicatos de EEUU y México y emitiré la opinión particular que tengo sobre los mismos. Esta opinión la fundamentaré sobre mi experiencia adquirida trabajando en empresas grandes situadas en los países mencionados.

Sindicatos en EEUU – Una organización oscura dirigida por otra más oscura aún (La Mafia)

Quién no conoce al sindicalista (desaparecido misteriosamente) Jimmy Hoffa en EEUU y sus conocidas relaciones con La Mafia. Todo el pueblo norteamericano sabe, pero nadie se atreve a denunciar que los sindicatos más fuertes en los EEUU están estrechamente relacionados con organiizaciones mafiosas y eso es un hecho que ha condicionado negativamente su rol como ente que supuestamente aboga por los derechos de los trabajadores en un país que se autodenomina como “libre” (yeah right!).



Debido a este triste factor, el movimiento obrero sindical estadounidense es ahora sólo una sombra de lo que fue a principios de los 70´s y yo lo considero particularmente obsoleto con la llegada de la globalización y los cambios tecnológicos recientes.

Existe actualmente una fuerte unión empresarial a lo largo del país que mantiene los sindicatos “a raya”, allí los sindicatos se forman por cada gremio; es decir: el de camioneros, el de cortadores de carne, el de agricultores, etc... Así que las grandes empresas han logrado perfeccionar su capacidad para desarticular las organizaciones de los trabajadores apoyándose en las medidas judiciales que han logrado al mismo tiempo desarticular a las organizaciones mafiosas que los controlaban.

Debido a lo anterior, en EEUU las empresas se aprovechan de la debilidad de los sindicatos y emplean mecanismos que disuaden a sus trabajadores para debilitarlos aún más. Es normal ver en una empresa (sobre todo las grandes) antiguos miembros de sindicatos contratados especialmente para ayudar a resolver disputas laborales, negociar contratos o evitar que los sindicatos intenten organizar a los trabajadores.

En una de las empresas en las que trabajé, "entrenaban" a los supervisores para saber qué decir y qué no decir frente a los sindicalistas y enseñaban a la dirección a tomar medidas para estancar una votación sindical hasta que “el fervor sindical” se apaciguaba. Había incluso un departamento encargado de redactar literatura antisindical.

Actualmente, las agrupaciones sindicales en ese país están pasando por un período de politización acentuado por las grandes diferencias de gobierno entre demócratas y republicanos. Por otro lado se nota su falta de autoridad, pues sólo representan a uno de cada ocho trabajadores y su mala fama sigue en la mente de la mayoría de los norteamericanos quienes los siguen relacionando con la extorsión, el pago de favores y otros asuntos mafiosos.

Como podrán apreciar, la idea de libertad y del sueño americano se nubla un poco cuando nos topamos de frente con la realidad de la verdadera cultura norteamericana, sustentada ahora en una base combinada de muchas otras culturas.

 

Sindicatos en México – Corrupción y vinculación estructural con el sistema político de turno

En México sucede un fenómeno sistémico muy similar en toda América latina que relaciona a los sindicatos con el “poder” de turno en el gobierno. Lo curioso es que no se relaciona directamente con un partido, ni con una persona, ni siquiera con el presidente, sino con todo el sistema político en pleno y eso condiciona el papel de los sindicatos en ese país.



El gobierno mexicano considera a los sindicatos un problema social que debe tener en cuenta para ganar votos en las próximas elecciones, así que mantiene a los dirigentes controlados, dóciles y sumisos, otorgándoles prebendas y permitiéndoles participar directamente en negocios con las empresas como contratistas, volviéndoles jueces y partes y cómplices del poder.

En una de las empresas en las que trabajé, el representante sindical cobraba en nómina y luego participaba de los beneficios que le otorgaban los contratos que mantenía con la empresa utilizando como intermediario a un testaferro.

En ese país existe una clara relación de dominación corporativa pactada entre los sindicatos y el poder del gobierno. Lo que no permite que los sindicatos se aboguen totalmente en su principal función de defensa de los derechos de los trabajadores y sean considerados entes corruptos. Para corregirlo se han de reestructurar sus propios sistemas de representación, mediante los cuales puedan ser electas personas con capacidades de gestión que permitan conservar las funciones originales del movimiento sindical.

Como pueden apreciar y con sólo poner de ejemplo a dos países, los sindicatos son organizaciones muy relacionadas a la cultura laboral del país en el que se encuentran y nada tienen que ver entre si las prácticas que cada organización lleva a cabo en su respetivo lugar de origen. De hecho, yo aún sigo sin entender cómo pueden llevarse a cabo congresos mundiales de sindicatos si hasta ahora no he visto que su modo de proceder, sus principios y motivaciones sean los mismos en cada región del mundo… Para mí, esto sigue siendo un misterio.

En un próximo artículo y como continuación sobre el tema sindical, les hablaré sobre las características de los sindicatos en España y Venezuela. Mientras tanto si tenéis más datos sobre la gestión sindical de estos países o de algún otro y deseas dar tu opinión, nos gustaría mucho escucharla.

 

Fuentes y artículos relacionados:

Blogo.cl
explorandomexico.com

 

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2 pensamientos sobre “¿Por qué son tan diferentes los sindicatos a donde quiera que vamos? (Parte I)

  1. Juan Martínez de Salinas

    Hola SM,

    La verdad que como bien comentas los sindicatos en cada país son un mundo a parte y la homogeneidad entre ellos brilla por su ausencia. Cuando en términos generales tendrían que ir en la misma línea con las especificaciones particulares lógicas. Es decir, la esencia debe ser la misma.

  2. Félix

    En el caso de los sindicatos del transporte en USA, que es el que más conozco, no se puede generalizar en absoluto, ya que las diferencias entre su fuerza en unos y otros Estados es abismal. En algunos lugares son profundamente fuertes, fijan muchas de las condiciones en las que se ha de hacer el trabajo, hacen muy difíciles los cambios en la organización del trabajo y ello supedita a las empresas a la hora de tomar decisiones de inversión.