La marca no es un logo ni un producto, es un sentimiento

Hace poco venía en el AVE conversando con otra persona sobre un posible cliente y le pregunté, “¿sabes qué es lo que quiere o lo que espera del social media?” “_Vender más productos” (me dijo).

Entiendo cuando una empresa se fija metas cuantitativas, pues vender es prácticamente la base de cualquier negocio. Pero en la actualidad ya no se puede vender si primero no se ha creado un sentimiento hacia ese producto o servicio, que es lo que en definitiva permite la venta.

Ya no podemos esperar a que los consumidores potenciales “descubran” nuestro producto, por muy bueno que sea. Antes debemos hacer que lo prueben; o incluso mejor, hacer que los que lo prueban hablen luego sobre sus experiencias, sobre todo en sus redes sociales.

Las empresas pueden ayudar a que hablen de sus productos, pero no bajo la mención de los mismos, pues no es suficiente; hay que crear y posicionar una marca. Una marca identificable es lo que realmente hace que las propiedades de un producto se difundan. No se trata de identificar el producto, sino de saber explicar “qué es” a través de sensaciones asociadas al mismo.

La mayoría de las estrategias de comercialización (no hay más que encender la TV para comprobarlo), se basan en el producto y en el precio, y dejan de lado todo lo que se puede experimentar (sentir) con el uso del producto, siendo ese sentimiento el aspecto que luego puede ser asociado a su marca; convirtiéndolo en algo reconocible, pero no visualmente, sino “emocionalmente”.

Hay que tomar en cuenta que la dinámica de mercado actual requiere de nuevos productos cada seis meses aproximadamente (¿cuánto tardó Apple en sacar el iPad2?); debido a que los consumidores van teniendo (o creando) necesidades distintas de forma cada vez más frecuente.

Está visto que el precio juega un papel importante, pero no fundamental. Si analizamos la conducta del consumidor promedio actual, notaremos que su decisión tiene más que ver con que se cubran sus necesidades o se cumplan sus expectativas, que con el precio.

Y es justo en el momento en que estas necesidades se cubren y estas expectativas se llenan cuando el consumidor comienza a hablar bien y mucho sobre “eso” que compró. Pero si no se tiene una marca a la que poder asociar los comentarios y recomendaciones, el “buzz” resultante será disperso y menos efectivo, que de haberla tenido.

Tres Conclusiones:
1) Las personas hablan de marcas más que de productos, sobre todo cuando han encontrado una asociación emocional entre estas y dichos productos, por lo que hay que enfocar la estrategia con la marca como epicentro.

2) Las empresas no pueden limitarse a producir en base al precio, sino en función de las necesidades de los consumidores, sobre todo hacerlo ofreciendo algo que los diferencie del resto, y esto sólo se consigue con “emociones”.

3) Ya no es posible tener éxito con un producto insuperable, ahora hay que tener una marca.
DESCRUBRE ARTíCULOS SIMILARES
Compártelo
¿Te gustó el artículo? Suscríbete para recibir contenidos similares
Tranquil@ no enviamos spam, sólo contenido de valor.

7 pensamientos sobre “La marca no es un logo ni un producto, es un sentimiento

  1. Pingback: La marca no es un logo ni un producto, es un sentimiento – Senior … | Midia Social

  2. Alberto

    Completamente de acuerdo. A día de hoy las marcas se enfrentan a un nuevo panorama donde la confianza se ha convertido en la piedra filosofal de todo negocio. Los consumidores exigen nuevas formas de relacionarse con las marcas y sólo aquellas que sean capaces de ESCUCHAR y responder prevalecerán en un mercado en constante cambio como el actual. Te dejo un pequeño post en forma de carta que leí ayer, que expresa de manera curiosa todo esto: http://bit.ly/gOJLSd

    Un saludo Pedro.

    Alberto
    Twitter | http://www.twitter.com/albertoasensi
    LinkedIn | http://www.linkedin.com/in/albertoasensi

  3. Pingback: Twitter Cash Bot – Un Producto de Gabriel Blanco | Unlimited Social Traffic

  4. Senior ManagerSenior Manager Autor del artículo

    Hola Alberto, pues si… la marca es otra cosa muy diferente de lo que era hace unos años, ahora tiene vida propia. Gracias por el enlace. Muy interesante.
    Saludos

  5. Jaume Soler

    Hola Pedro:

    Como siempre, muy interesante tu post. Según tú me has enseñado, tengo claro que una marca comercial debe interactuar y conversar directamente con los usuarios para recibir el feedback de estos, per mis dudas empiezan cuando no estamos hablando de una marca, si no de un comercio al por menor… ¿Cómo debe actuar un comercio tradicional para digitalizarse? ¿Qué estrategia debe seguir? En la creación de contenidos ¿debe hablar de las marcas que comercializa? ¿No es esto una manera de crear reputación para las marcas que comercializa y no para la suya? He visto que hay muchos E-commerce que ofrecen grandes descuentos en la venta online, desde mi punto de vista es una buena opción para operar en el e-commerce, pero no tengo claro como es la operativa. ¿Sabes exactamente como funcionan este tipo de comercios online?
    Posibliemente esté abusando de tu confianza, pero a un prinicipiante como yo, en este nuevo mundo, cada día se le abren nuevos caminos en los que investigar y en cada uno de ellos surgen miles dudas e incógnitas para descubrir….

    Muchas gracias por compartir tus conocimientos con todos nosotros.

    Un saludo

    Jaume

  6. Pingback: Las 10 lecturas recomendadas de esta semana (I) | Hotel en Madrid

  7. Pasquale Caprile

    Desde luego en nuestro caso difundimos sensaciones y formas de entender y dusfrutar de la fotografia analógica, con el solo proposito de agradar a la gente y crea confianza con nuestras camaras.
    Agradar a nuestro público siempre es el principal objetivo para reforzar nuestra marca:
    Lomography

    El futuro es ana lógico!!!
    Pasquale Caprile
    D.Marketing