¿Está en peligro la reputación de las empresas por culpa de las redes sociales?

Desde 2007, la firma Deloitte LLP realiza estudios asociados a los principios éticos en el lugar de trabajo, aportando interesantes datos sobre conducta laboral y otros aspectos relacionados.

Para 2009, los encargados del Ethics & Workplace Survey de Deloitte, realizaron un estudio que abordó los riesgos asociados con el aumento del uso de las redes sociales en el trabajo, con la intención de medir hasta dónde se podría ver afectada la reputación de las empresas, debido a las afirmaciones y comentarios que sus empleados hacen en Internet en relación a las organizaciones para las que trabajan.

Los resultados de la encuesta hecha a miles de directivos y trabajadores en general (en Norteamérica), demuestra que existe un gran riesgo para la reputación de las empresas asociado a la credibilidad de la información que día a día se genera desde las redes sociales.


He aquí los resultados y los porcentajes que me parecieron más significativos y destacables:
- El 74% de los trabajadores encuestados cree que es muy fácil dañar la reputación de una empresa a través de sitios como Facebook, Twitter y YouTube.

- El 60% de los directivos encuestados afirma que tienen el “derecho de saber" lo que sus empleados dicen en relación a la empresa para la que trabajan; así como los detalles de sus perfiles sociales.

- El 53% de los trabajadores sostiene que las actividades que desarrollan en las redes sociales que frecuentan, no son de la incumbencia de sus jefes y tampoco de la empresa.

- El 15% de los trabajadores afirma que estaría dispuesto a comentar sus problemas laborales y sus desacuerdos con “el jefe”, en las redes sociales en las que participa.

- Un 25% de los trabajadores encuestados no ha considerado aún los riesgos de que sus jefes puedan ver o leer lo que ellos dicen o publican en sus redes sociales.

- El 49% de los trabajadores no cambiaría su conducta, ni su permanencia, y ni siquiera su frecuencia de participación en las redes sociales, por mucho que lo especifiquen las políticas o las normas de su empresa.

- El 24% de los trabajadores encuestados desconoce si su empresa tiene normas o procedimientos relacionados con el uso de las redes sociales o con el uso que se le pueda dar a la información relacionada con la empresa.

- El 56% de los directivos encuestados piensa que el uso de las redes sociales ayuda a sus empleados a desarrollarse mejor en el equilibro de sus vidas laborales y personales.

- El 31% de los trabajadores encuestados considera que el uso de las redes sociales les ayuda a desarrollarse mejor en el equilibro de sus vidas laborales y personales. (nota: volver a leer el anterior y comparar los porcentajes)

- Sólo 17% de las empresas cuyos empleados y directivos fueron encuestadas, aseguran tener programas informáticos para monitorear “y mitigar” los riesgos relacionados con el uso que sus colaboradores le dan a las redes sociales.

- El 61% de los trabajadores encuestados afirma que: aunque sus jefes los estén monitorizando, no cambiarán nada de lo que “dicen” en sus redes sociales, aunque también reconocen haber hecho ajustes en sus perfiles de usuario debido a los riesgos de ser monitorizado.

- Sólo el 15% de los directivos encuestados, ha expuesto en las reuniones de alta dirección los riesgos que las redes sociales y el uso que les dan sus empleados podrían tener para sus empresas.

¿Interesante no? ... aunque debo confesar que algunos de estos resultados también me han parecido inquietantes… incluso reveladores. ¿Y a ustedes?

Por cierto, hay más datos intresantes en el informe final (en inglés).

Reflexión: El espectacular crecimiento de las redes sociales en Internet está cambiando la forma en que las personas se comunican. Su popularidad ha hecho que los usuarios hayan pasado de comunicarse a compartir ideas y de allí, a crear contenidos nuevos y a difundir información.

No obstante, existe la posibilidad de que este fenómeno esté también reduciendo esa gruesa línea que antaño separaba la vida profesional de la privada, y puede que algún día la haga desaparecer.

Si bien la apertura de estas nuevas herramientas de comunicación representa un importante nicho de oportunidades para cualquier organización, también es un hecho de que pueden afectar (y mucho) la ética impuesta en las empresas, salvaguardada desde tiempos inmemorables en el recurso de saberse dueños de la información.

Este nuevo panorama socio-laboral, representa si duda un gran reto para las empresas, que ahora se ven a sí mismas expuestas y vulnerables ante un fenómeno que cada día cobra más importancia.

Y si eres Manager…
Respuestas:
¿Qué deberían hacer los altos directivos empresariales frente a estos resultados tan reveladores?

Observando que casi la mitad de los empleados encuestados asegura que las normas y procedimientos de sus respectivas empresas no harán cambiar la forma en que interactúan dentro de sus redes sociales.

Me parece, desde mi humilde perspectiva, que la mejor opción sigue siendo la creación de ambientes de trabajo en donde las personas se sientan comprometidas moralmente con la empresa, con el convencimiento de que cualquier daño hecho a su nombre, imagen o reputación, representarían un daño a sí mismos y a sus intereses; es decir, hacer hincapié en inculcar valores y ética a fin de mitigar los riesgos ya mencionados.

¿Alguna otra opinión?

Fuente inspiradora: Comsultor v2.0 - Francesc Grau (¡Gracias Francesc!)
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12 pensamientos sobre “¿Está en peligro la reputación de las empresas por culpa de las redes sociales?

  1. blpgirl

    Datos muy interesantes lo que arroja el estudio y creo, de gran importancia a considerar en los próximos años porque no solo creo que existe la posibilidad de que llegue el punto en que nuestra vida personal y laboral se mezclen en nuestros perfiles web, sino que estoy segura de que pasará.

    Por lo anterior, me parece, que la mejor opción es, como tu mencionas, la inclusión de valores y ética en las personas que se sientan comprometidas con la empresa para la que trabajan pero no solo para cuidar de los posibles daños que pueden causar sino para sentir la pasión de que si ven a alguien comentando sobre su empresa y buscando ayuda, ellos mismos salgan y den la cara por su empresa, mejorando la imagen de este frente a sus clientes.

  2. Alberto Barbero

    Otra opción sería dejar de tener miedo a lo que las personas puedan decir:

    ¿Acaso estamos pensando que nuestros empleados estaban hasta ahora encantados y no contaban en sus redes no virtuales las mismas cosas que ahora cuentan a la vista del todo el mundo?… y… ¿Acaso creíamos que el resto del mundo pensaba hasta ahora que eramos perfectos?… En todo caso cabría el miedo si eres un ególatra o un “antipersonas”: lo siento, no todo iban a ser ventajas para estos personajes en los tiempos de crisis.

    Por otro lado, y atendiendo a la experiencia de lo que pasa en los “medios de distracción masiva”, la “infoxicación” hace que todas las noticias resulten ser bastante efímeras y duren poco tiempo en la cabeza de los “prosumidores”:
    ¿No sería mejor empezar a aprovechar la oportunidad que da todo este movimiento para abrirse realmente al feedback, fomentar una cultura realmente participativa, generar conocimiento y motivación, etc? Las herramientas son una oportunidad “en bandeja”.

  3. Francesc Grau

    Le agradezco la citación de la referencia: una evidencia más de su humilidad y ‘savoir-faire’ en esta cultura del online 2.0 🙂

    Centrándonos en el ‘core’ del tema que tratamos, es evidente que asistimos a un cambio de paradigma relacional social multidisciplinar y multidimensional. La separación de relaciones entre distintos entornos cada vez es más difícil, incluso dentro de una misma red ‘cerrada’. Este primer paso técnico afectará de manera segura a la conducta humana de todos nosotros en cuando a la gestión del entramado de relaciones se refiere.

    ¡Van a ser unos años de grandes cambios culturales!

    Saludos,
    Francesc

  4. Senior ManagerSenior Manager Autor del artículo

    Hola blpgirl: Los datos son muy curiosos y nos indican hasta que punto nos afecta la empresa y cómo lo exteriorizamos con las herramientas que tenemos. Creo que pasaremos pronto a entender nuestra estrecha relacón con el lugar de trabajo, y lo mucho que podría significar convertirlo en algo tan nuestro y tan defendible como el hogar.

    Hola Alberto: Ojala y muchas empresas hicieran caso de tus recomendaciones. Seguro que desconocen los beneficios de ser abiertos.
    Estos porcentajes sólo reflejan la realidad de lo que sucede y son un termómetro, pero nada más…es muy difícil hacer cambiar paradigmas tan arraigados.

    Hola Francesc: De nada, leyendo tu post y luego el infome de Deloitte, no pude menos que hacerme eco de lo que ya habías expuesto.
    Esa transformación de la que hablas, está sucediendo ahora mismo y muchos no se han dado cuenta de ello, las empresas sin saberlo, han sido las mayores catalizadores de los cambios sociales más recientes, ahora hay que esperar las reacciones a estos cambios.
    Saludos
    SM

  5. Jose Miguel Bolivar

    Las redes personas son objetos y por tanto no pueden dañar ni perjudicar ni beneficiar. El perjuicio o el beneficio vendrán de los empledos que las utilicen y sobre todo de cómo las utilicen. Las redes sociales han venido para quedarse y me parece más inteligente y constructivo invertir en facilitar un uso correcto de las mismas que en intentar prohibirlas. El problema es que la sociedad está cambiando mucho más rápido que las empresas y a estas les está costando adaptarse. Su capacidad para reaccionar a tiempo se traducirá en un menor “coste de aprendizaje”.
    Un artículo muy interesante y digno de reflexión.

    JM

  6. Mario Dehter

    Podríamos describir, a la vista del estudio “Ethics & Workplace Survey” y el comentario de @jmbolivar, al que podríamos denominar: efecto de la banana (plátano) apretada. Si aprietas el extremo inferior de una banana que tiene alguna fisura arriba: lo mejor de la banana (todo su valioso interior) sale literalmente “disparado” hacia afuera.

    Lo mismo saben los golfistas. Sus pelotas, se coportan muy aletoriamente cuando son golpeadas inapropiadamente (la analogía corre por tu propia cuenta y riesgo, Senior 😉 ).

    He comprobado, con mi propia experiencia lo que tu sugieres: “… la mejor opción sigue siendo la creación de ambientes de trabajo en donde las personas se sientan comprometidas moralmente con la empresa…”. La seguridad psicológica suele ser la base de que “la banana” no se escape a bocas ajenas y que las pelotas se alineen correctamente con el hoyo.

    Un abrazo

  7. Alexander Ripoll

    Considero pertinente vincular este post con el anterior “En mi empresa está permitido “bloguear” en horario laboral”, ya que la probabilidad de acallar las voces son muy pocas, y es mejor propiciar espacios para ventilar “las voces” internamente en las empresas y que el eco resultante en las redes sociales tiendan a ser como los de un empleado “Google”.

    Visión entonces cultura más un poco de enfoque al utilizar tecnologia es igual a resultados propicios.

    Saludos!!!

  8. Alberto

    Hola Senior:
    Gracias por el apoyo que nos diste con el tema de la libertad de expresión en mi pais.

    Con respecto a este post, te digo que el anterior me alentó a seguir con el tema y este me desalienta un poco. ¿Pero así son las 2.0? Es bueno tener las dos caras de la moneda.
    Por los momentos, seguimos con el tema de la inclusión digital. Ya se verá en el camino…
    Un abrazo,
    Alberto

  9. Senior Manager

    Hola JM: Es cierto, el “core” del asunto es que a las empresas les está costando muchísimo adaptarse, sobre todo a las más tradicionales, es una cuestión de poder y de comprobar la imposibilidad de seguir teniéndolo controlada. Todo llegará no obstante.
    Muy buena tu aclaratoria sobre que las redes son objetos y que el perjuicio o el beneficio vendrán desde los empleados, eso es un hecho. Por eso se necesita afianzar los valores y la ética, pero con acciones modernas… Me alegro que te hayas pasado pues siempre me gusta escuchar otra opinión multinacional.

    Hola Mario:
    Gracias por tus metáforas pintorescas, son de utilidad para aclarar el asunto… Y estoy muy de acuerdo con lo de crear una “seguridad psicológica”… ya sabes que a veces estoy con la empresa y otras con los empleados, tiene que haber un equilibrio. Mis respetos señor…

    Hola Alexander: Pues vinculado queda… y me gustó la fórmula propuesta: visión + enfoque = resultados… Considero al igual que tú, que las probabilidades de que podamos acallar las voces son muy pocas, lo he vivido ya.

    Hola Alberto:
    Venezuela también es mi país, yo nací allá.
    No te desanimes, es sólo cuestión de tiempo para que las empresas terminen de adaptarse, ya todo vendrá, ahora debemos concentrarnos en crear ambientes propicios para una inclusión digital eficaz en las empresas, y como bien dices… “Ya se verá en el camino…”
    Un abrazo, y ánimo, que con las cosas que veo, no creo que este señor pueda seguir oprimiendo al país sin que haya reacciones adversas y contundentes.
    Saludos
    SM

  10. Stephan Fuetterer

    Las empresas que traten adecuadamente a sus empleados no tienen por qué preocuparse, incluso se verán beneficiadas. Las que los tratan mal ya esán teniendo problemas de reputación.

    Por otra parte, en absoluto estoy de acuerdo con el punto 2: ¿Por qué los directivos deben tener el “derecho de saber” lo que sus empleados dicen en relación a la empresa para la que trabajan; así como los detalles de sus perfiles sociales? Es tan absurdo como decir “si mi empleado habla sobre la empresa en el bar (cosa que de toda la vida se ha hecho) tengo derecho a saberlo. Y además quiero saber qué ha bebido y comido en ese establecimiento”. Si esa es la actitud de determinados directivos, que se vayan reparando para su gran crisis.

    Por lo demás me parece un informe muy interesante. Y desde luego que los medios sociales van a influir muchísimo en la reputación de las empresas.

    Saludos,

    Stephan

  11. Juan Pedro

    Saludos a todos. Buen post e interesantes reflexiones. Poco más se puede decir. A mí me gustaría dejar constancia lo siguiente: el empresario que cumpla, que sea ético, que escuche, que tenga en cuenta al trabajador, no debe tener miedo a las redes sociales ni al uso que le den sus trabajadores.
    Evidentemente, siempre habrá alguna persona que pueda utilizar las redes sociales de froma no ética y en contra de nuestos intereses. Pero si practicameos el buen gobierno, el daño que nos puedan hacer será mínimo.
    Un saludo

  12. Senior ManagerSenior Manager Autor del artículo

    Hola Stephan:
    Es cierto, el miedo es lo que mueve la interrogante del título del post… y tal vez sea ese miedo el que hace pretender a los jefes querer saber sobre los aspectos personales de sus empleados. Ya veremos si las empresas empiezan a entender este nuevo entorno que los arropa cada vez más arriba y más fuerte.

    Hola Juan Pedro:
    Muy bien dicho, el miedo existe porque existen dudas, sólo hay que solucionar las dudas y ya no existirá miedo alguno… Por eso las redes sociales no puedne ser el problema sino las personas que las usan y en qué basan ese uso, sea o no dañino para una empresa. Si la empresa no tiene nada que temer, seguramente dará la bienvenida a las redes, y viceversa.
    Saludos,
    SM